En un giro inesperado el Intendente Nicolás Olivera propuso a los integrantes de la cooperativa que trabajaba en termas y cuyos contratos expiraron a fin de año y no fueron renovados, la gestión de 18 moteles por parte de la propia Cooperativa COOSOLIQ.

En un tono diferente a las reuniones anteriores, a las 13 horas en Quebracho, propuso el Intendente que los integarntes de la cooperativa gestionen los moteles municipales.

Admiten desde la cooperativa que es una tarea diferente a la de hacer trabajos de limpieza y afines.

Serían los 18 moteles de adelante de termas, que por otra parte es una idea planteada hace un tiempo por las jerarquías municipales, la de que privados gestionen los mismos.

La propuesta tendrá que ser resuelta por los propios cooperativistas al tiempo que siguen sin trabajo aguardando tener derecho al seguro de paro.

Nos preguntamos, ¿puede directamente la Intendencia dar a una cooperativa la gestión de moteles sin una licitación previa?

O sería a través de otra figura contractual como lo es el comodato.