Lilián Abracinskas en Paysandú
La Intersocial de Paysandú tuvo como expositora el viernes pasado a Lilián Abracinskas, directora de Mujer y salud en Uruguay, organización que trabaja en el campo de la promoción y defensa de la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
En la charla telefónica con 20Once expresó sobre su labor que “estuvimos involucrados en reconocer derechos sexuales y reproductivos e implementando política púbica en el campo de la educación para atender prevención en VIH, control de embarazo, atención de violencia doméstica”.
Agregó que “nosotros venimos peleando desde hace muchísimos años, es que toda política, toda acción que se tome o se omite tomarse, tiene impacto diferenciado sobre hombres y mujeres. Esto es lo que significa transversalizar una perspectiva de género, en términos de corregir las brechas de desigualdad que existen y que hemos demostrado en el campo que quieran. Hoy tenemos que pensar que no solo hay que leer la LUC en sus prioridades o su impacto estricto, en dónde impacta a las mujeres sino que hay que leerlo en términos de cómo nos acerca o aleja en el marco de este arduo trabajo que ha sido construir igualdad de oportunidades y de condiciones para que todas las personas seamos respetadas y consideradas como sujetos de derechos”.
Cuestiona designaciones políticas
“Te puedo decir que todo lo que tiene que ver con violencia basada en género, lo que incluye la ley es realmente preocupante. El artículo 56 que crea la dirección nacional basada en género, supuestamente mejorando la condición de la dirección nacional que existía, es realmente muy pomposo, en los hechos es un retroceso. Esto lo advirtieron todas las organizaciones especializadas que trabajan en violencia basada en género, que hicieron llegar sugerencias, fundamentos datos y no se tuvieron en cuenta. Eso fue en el Parlamento. Esta dirección actúa como una dirección especializada, eso significa en todo lo que tiene que ver con cómo interviene la Policía, y como deberían estar disponible las denuncias, se reduce solamente a aquellas que sean especializadas y con menos efectivos y además lejos de ser definida por concurso, se define por razones políticas. Esto genera discrecionalidad, no se avanza con la profesionalización de la Policía”.
Pobres y mujeres
“También para el encarcelamiento por microtráfico, esto ha significado la duplicación de mujeres encarceladas. Hay un 70% de población femenina en cárceles y la mayoría de ellas por estas transacciones de microtráfico, muchos de sectores vulnerados y con hijos. Podemos decir que no ha sido prioridad para este gobierno lo que es atender la desigualdad de género. Las medidas que se toman afectan de manera diferenciada y lejos de reducir las brechas el país está comprometido a reducir las desigualdades. Es muy difícil vincular el 8 de marzo con lo que pasa en el país. No solo queremos hablar de asuntos de mujeres, hay una deuda con las mujeres en democracia. Siempre recuerdo la consigna del 8M en 1985, “las mujeres no solo queremos dar la vida sino queremos cambiarla”, todo lo que sucede al país nos interesa, construimos movimientos sociales, que son los que se están pronunciando, hay un sector, la organización que dirijo y la central sindical y las intersociales estamos planteando que es un ejercicio de democracia directa y nuestros gobernantes deberían apreciar muchísimo, que lejos de armar una revuelta, estamos apelando a un mecanismo democrático y decidir qué país queremos. Además la ciudadanía femenina se tiene que pronunciar este 27 de marzo. Hay que ir con información al 27 de marzo. No es una campaña entre partidos, es una consulta ciudadana y creo que es importante que nos escuchan, hace 2 años que intentamos hablar con el presidente de la República y nunca nos recibió”.
Finalmente concluyó señalando que “los logros que con tanto esfuerzo conseguimos no se hablan y los costos son enormes”.

