A partir de la presente edición comenzamos a compartir reportajes históricos publicados a lo largo de los 11 años del semanario. Uno de esos protagonistas fue Carlos Resio quien hoy está retirado de los medios y reside en Colonia del Sacramento. El reportaje fue publicado en el número 3, correspondiente al 7 de octubre de 2011. Ya 11 años, los mismos que cumplió el medio. Seguramente, como dijo una conductora, el público se renueva y disfrutará de este material.
Polémico, frontal, inteligente. Es uno de los mejores comunicadores de nuestro medio y trabaja en Éxito FM, tv río y en la radio Paysandú.
Resio estuvo 20 años en radio Colonia y estuvo muy cerca de trabajar en la cadena NBC de Estados Unidos.
Aquí compartimos el resumen del encuentro desarrollado en dónde están ubicados CW 35 y tv río.
-Carlos, ¿tu vocación siempre fue la comunicación?
-A los 8 años se me ocurrió decidir que quería ser y te digo a los 8 años porque se lo comenté a un amigo de la escuela que es Enrique Soria. Me hubiera gustado ser actor. Me gustaba el teatro, el cine, la televisión. De hecho mi hija está estudiando cine en España. Hay una veta mía que no se cumplió y también quería ser cantante lírico. Esas son las dos cosas que me hubiera gustado ser. Por suerte lo de cantante lírico lo pude cumplir integrando el Coro Municipal de Colonia, recorriendo el mundo con el mismo. Después vinieron algunos problemitas en las cuerdas vocales que no tienen solución, que van a quedar ahí. El tema de la radio surgió más adelante. Yo estudiaba en la Academia Cianzarulo “Contabilidad y Máquina” como miles de gurises. Tenía 17 años y un día paso por la puerta de Radio Felicidad que estaba en 18 de julio casi Baltasar Brum hoy, Gran Bretaña ayer y la veo a Alma Rolla Pizzorno. Yo veía esa figura que me gustaba muchísimo y la escuchaba mucho y entré, me animé. Yo era bastante tímido y al otro día ya estaba estudiando con ella. Esas palizas de tanda que nos daba Alma y después fueron 3 meses de lucha con Carlos Planell, en aquel momento Gerente y Director de la radio. Le gané por cansancio de tantas veces que fui a la radio. Estaba Ethel Monzón como secretaria en ese momento. Y al final entré a trabajar.
-Alma marcó a muchas generaciones.
Claro que sí. Creo que los locutores de determinada edad y experiencia que estamos todavía trabajando en la radio en Paysandú, somos surgidos de la Academia de Alma. Después entré a Radio Felicidad a presentar un programa, a presentar música. No tenía nombre el programa, era de muchas horas. Lo que sí recuerdo es el programa “Esperando el partido” con José Luis Moretti y Alma Rolla que era la previa, eterna, programas ómnibus cuando Paysandú jugaba y era protagonista del campeonato del Litoral. Hacíamos el programa en el que se regalaban muchos premios, y había participación de la gente. Eso fue bárbaro y dos años después, en el 80´ me presento a un concurso nacional que había hecho el llamado Radio Colonia, me presento, lo gano y me voy. Allá estoy 20 años en radio Colonia.
-¿Añorás esos tiempos? ¿Cómo te llevás con la nostalgia?
No, añorarlos no, los recuerdo con muchísimo cariño. Pero como recuerdo también la mejor etapa de mi vida que fue en la Escuela 3 y como recuerdo los nombres de todas las maestras y de algunos compañeros de clase. Pero añorar, de la añoranza que para mí se parece mucho a la melancolía, eso no me pasa. Pero lo reconozco como una época que marcó después lo que yo hice como adolescente y lo que hice como persona, como padre y como laburador de los medios.
– Vuelvo para atrás. La ausencia de Alma dejó un hueco en la docencia, un vacío importante. Vos con Félix Margaleff estuvieron dictando un curso de locución hace unos años.
No surgen nuevos valores. El interés por hacer radio o periodismo es enorme. Lo que pasa es que me parece y espero que no lo tomen a mal, hoy radio hace cualquiera y cualquiera se cree comunicador o comunicadora. Y entonces no se preparan. No es venir a presentar un tema musical o a leer una noticia sin saber el contenido. Yo creo que cada vez se impone más el contenido en el tema de los medios de comunicación. Vos podés tener el mejor estudio, la mejor tecnología, la mejor llegada, una buena potencia pero si el contenido no tiene sustento no sirve de nada. A mí me hace mucho daño la radio que estamos teniendo en el día de hoy a nivel general. Hay excepciones por supuesto. No se maneja bien el lenguaje, no se enriquece el vocabulario. No se lee. Hay detalles mínimos de lo que uno tiene que encarar como periodista o locutor que la gente lo pierde y no lo toma en cuenta. Se discontinuó el curso que hacíamos con Félix Margaleff. En primer lugar, mis cuerdas vocales no me permiten hablar más de lo que hablo y hablo demasiado. En segundo lugar no hay inserción laboral. Somos siempre los mismos, lamentablemente. Por nuestros cursos pasaron unos 60 estudiantes y de esos 60 hay 5 trabajando.
– Allí hay responsabilidad de los concesionarios de los medios.
Sin dudas. Ahora hay una radio que está buscando voces nuevas pero se da la paradoja de que vos vas, te presentás, das una prueba y le preguntan si tiene experiencia. A ver, que parte no entendí, si son voces nuevas no pueden tener experiencia. En la tele también se necesitan nuevas cabezas, con otras ideas, más amplias y mejores que las nuestras porque ese es el desafío. Pero mirá que no lo digo como un discurso que quede lindo, lo digo porque realmente lo siento. Yo soy el primero en empezar a dar pasos al costado.
– Hay gente que va a los cursos para formarse, para vocalizar mejor. No necesariamente busca una salida laboral.
Sí, pero hay gente que es curso dependiente, se pasa la vida haciendo cursos. La explicación viene por el lado que le gusta aprender. Pero si vos no aplicás o vos no tenés un ámbito donde aplicar lo que aprendés, te empachaste de cursos. Ojo, te ayuda para la vida misma. A veces habla de la soledad de la gente, de la necesidad de tener acceso a otras cosas para sentirse ocupado. Pero en el curso específico de periodismo y locución yo quiero ver a los alumnos trabajar y como no hay trabajo no lo hago más.
– En Montevideo se da que los estudiantes de determinadas Universidades privadas que estudian Comunicación tienen oportunidades laborales.
Sí, yo lo único que espero es que esos pasantes cobren por su trabajo. Porque realmente hay mucho comentario de que determinado canal lo llama, hacen una prueba práctica pero no le pagan nada.
– Además es un medio que no paga bien.
Yo siempre digo lo mismo, ¿ganás bien en radio? Yo digo que no, yo por el trabajo que hago tendría que ganar 3 veces más de lo que gano pero también aclaro porque creo que nunca comí vidrio. Supongo que la empresa me paga el sueldo que me paga porque es el mayor esfuerzo que puede hacer.
-Los que ganan mejor son los que producen comercialmente. Hacés un programa donde el contenido es de bajo nivel pero arrimás buenos anunciantes.
Para mí eso es un horror. En primer lugar porque somos un ejército los que andamos vendiendo publicidad en la calle pero además hoy hay que respetar trayectorias. Yo soy absolutamente exigente en eso. Si voy a pedir una reunión para un trabajo y me piden, conseguite 3 o 4 avisitos me estás faltando el respeto a mi trayectoria. No lo acepto más. En otro momento sí. Además los medios están en manos de gente que no sabe de medios, hay excepciones claro.
-Volvamos al concurso que ganaste en Colonia.
Gané un concurso a nivel nacional, se presentaron ciento cuarenta y pico. Lo gané, según me dijeron era el estilo que ellos estaban buscando. En aquellos años (los 80´) la locución era allá arriba, el estilo informativo de radio Colonia tenía ese cantito tan particular que también lo tuve que hacer. Era todo muy fuerte, dinámico. Allá trabajaba el malogrado Sergio Velazco Ferrero, Roberto Galán, Riverito (Luis Roberto González Rivero). Había mucha gente, pero macanuda eh y la mejor experiencia en radio Colonia fue trabajar con Santo Biasatti, el ahora presentador de noticias de canal 13 de Buenos Aires con Laura Santillán. Y un tipo no 10 puntos, mil puntos, un periodista de primera, de él aprendí mucho, no sé si lo aplico. Incluso acá en Paysandú aprendí muchísimo de Carlos Dogliani. Tendrá sus bemoles, sus idas y vueltas pero en lo estrictamente profesional, en el laburo periodístico fue una bestia. Un tipo que sabía de todo. Hasta en el nudo de la corbata cuando vas a salir en televisión. A mí me encantó trabajar con Dogliani. Vuelvo a radio Colonia, en julio del 2000 los locutores uruguayos quedamos todos sin trabajo. Nos despidieron a todos y la radio transmitía prácticamente las 24 horas ilegalmente desde los estudios de Buenos Aires. Me transformé en cómplice mientras trabajé allá porque tenía laburo. Cuando me dejaron sin laburo planteamos el tema, la radio tuvo una suspensión creo que de una semana. Fue ese momento de bronca. Hoy hubiera hecho otra cosa. Pero como creo que los humanos maduramos más o menos a partir de los 40 para arriba, no digo que lo anterior sea al santo botón pero creo que maduramos más o menos a esa edad incluso para casarse.
-¿Te volvés a Paysandú en esa fecha?
Me volví a Paysandú porque me convocó Parodi (Luis) que era el gerente en aquel momento de radio Paysandú y a los pocos meses Dogliani me invita para trabajar en televisión. Yo en aquel momento me negué porque extrañaba muchísimo Colonia donde pensé que me iba a morir. Además extrañaba muchísimo a mis hijos. Al primer intento de Dogliani de trabajar en televisión le dije que no y me llaman del Partido Socialista, una radio de Calachi (Luis) que ahora es el dueño de M 24 donde el presidente Mujica hace su alocución y además es el dueño de Zona Franca Florida. Un tipo muy controvertido, es bastante polémico. No fue buena la experiencia en Claridad FM de Colonia. Como experiencia fue buena, una radio que se transformó rápidamente en la más escuchada de Colonia, con poco alcance. No fue buena la experiencia laboral, sí el enriquecimiento profesional y a los 9 meses de no cobrar ningún sueldo intento de vuelta y ahí entre Martín Bosco que es el que me llama y Mario Macri me vuelvo y aquí estoy. En el año 96´ tuve una experiencia en la cadena NBC de EE.UU en Carolina del Norte donde también se llamaba a concurso. Me voy a EE.UU, estoy una semana, doy una prueba, un concurso para latinoamericanos porque era la cadena en español de la NBC. La cadena en inglés es una cadena enorme que está en Chicago. Esta era una cadena un poco menor que intentó competir y no pudo con CNN en español. Salí segundo y me vine. Era un solo lugar. La ganadora fue Claudia Palacios, la bonita colombiana que está trabajando en CNN. Uruguayo fui el único.
-¿Qué ha significado trabajar en el grupo Macri, un empresario con muchos negocios. En su momento se habló que los periodistas iban a ser voceros del empresario.
En lo que se maneja es un personaje absolutamente fuerte. La personalidad que tiene, el emporio que ha creado. La proyección que ha tenido. Es de los empresarios más fuertes que hay en el Uruguay y en la región. Una vez le preguntaron en el programa “A full”, Mario ¿hiciste mucha plata? A lo que él contestó, sí he hecho mucha plata pero también he regalado mucha plata. Yo lo que digo y me lo preguntan bastante seguido. Nunca jamás a mí personalmente se me dijo a esta persona no la entrevistes, a esta persona no quiero tenerla en la radio o en la televisión o de este tema no hablés. Ni en Éxito ni en la 35 ni en el canal.
-Tu personalidad creo que tampoco lo permitiría.
Yo creo que en la vida es 70 % de actitud y 30 % de capacidad. Depende de la actitud de cada uno de nosotros para enfrentar la vida. Yo no digo que tenga una personalidad avasallante ni que soy indomable. Tengo cintura o creo tenerla. Yo creo que la gente sabe manejarse y sabe a quién le puede pedir algo o a quien no le puede pedir algo.
-Además, un dato no menor, los medios de comunicación ocupan una parte muy pequeña en el grupo empresarial.
Totalmente de acuerdo. Está bueno que empresarios que tienen dinero puedan reflotar en su momento, mantener y hacer crecer a una empresa de comunicación. Por algo la 35 es una radio muy escuchada, podrá gustar o no el contenido que tiene. Creo que gusta. Por algo Éxito está en el lugar que está en audiencia. Pero sí, son empresas secundarias, en cuanto al caudal de dinero y en cuanto a la importancia que se le da.


