En 40 días de campaña, la iniciativa Firmá por el Río, de la Intersocial y Ambiente y Diversidad, consiguió el apoyo de unos 6.000 sanduceros. Buscan la desafectación del uso con fines industriales de los padrones que alojarían la planta de hidrógeno verde, en la zona de Constancia. La acción consiste en solicitar a la Junta Departamental la aprobación de un decreto que coloque a los predios en cuestión como “reserva natural” y prohíba su uso “con fines industriales”. Son los padrones rurales los números 11.950 y 11.951 y “los padrones insulares Nº 7.000, correspondiente a la isla San Francisco Grande, y Nº 3.045, correspondiente a la isla San Francisco chica”.

En febrero, la Junta votó la recategorización de los primeros espacios, de rurales a suburbanos, para que puedan ser utilizados con fines industriales. Inmediatamente, la intendente Núñez refrendó la decisión. Pero, se señala la nulidad del proceso en tanto, en otras formalidades, no aguardó la definición del Ministerio de Ambiente sobre la viabilidad del proyecto de producción de combustible sintético que impulsa HIF. De hecho, la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial (DINOT) no registró la modificación atendiendo esas debilidades.

Para que la iniciativa legislativa sea presentada debe contar con el apoyo de, al menos, un 15% del total de los habilitados para votar en el departamento; poco menos de 15.000 adhesiones que se materializan en firmas al pie de la papeleta que presenta el texto cuya aprobación se solicita. Los promotores son optimistas en cuanto a la reunión del apoyo requerido y manejan la idea de juntar 20.000 firmas en tres meses. Presentada la iniciativa los ediles tendrán 60 días para expedirse. Si no lo hacen, se convocará una consulta popular que validará o no el proyecto de decreto integrado por tres artículos.

El primero expresa que los cuatro padrones serán preservados “como reserva natural departamental” y establece “la prohibición de cualquier construcción con fines industriales en los padrones 11950 y 11951, en razón del interés general en preservar los valores naturales, sociales y culturales de los mismos”. El segundo formaliza la solicitud “al Poder Ejecutivo Nacional” para que los cuatro registros “sean incluidos en el Área Protegida Islas del Queguay, actualmente a consideración para su integración al Sistema Nacional de Áreas Protegidas”, mientras que el tercero atiende a las formalidades de la creación de la norma. Esta acción se desarrolla en paralelo e independientemente a la que impulsa el Movimiento Paysandú por Un Uruguay Soberano que busca, por la misma vía, se prohíba el afincamiento de la industria “del llamado hidrógeno verde” en suelo sanducero. Los ciudadanos pueden firmar ambas papeletas y, llegado el caso, se tendrán que habilitar las dos consultas.

La campaña de Firmá por el río no está exenta de polémicas, que quizás ayuden a sensibilizar una comunidad bastante distante de estos temas, a pesar de las miles de firmas recolectadas. Hace unos días, los referentes Cecilia Sánchez y Martín Sofía dijeron que la ministra de Industria, Fernanda Cardona, les aseguró que el proyecto de HIF “volvió a fojas cero e implica una reconfiguración integral de la propuesta” y que “está vacío de contenido”. Resultó curioso que la organización tomara la posta en dar a conocer la supuesta posición del gobierno sobre un tema urticante, sobre el cual, hasta entonces, no se había expedido. La secretaria de Estado no confirmó esas aseveraciones. Es más, según el exvice ministro de Industria y actual diputado por Paysandú, Walter Verri, “Cardona asegura que no dijo eso y lo desmiente. A su vez, las autoridades de HIF reconfirmaron lo que estuvieron trabajando tanto tiempo. Este es un proyecto que tiene decenas de reuniones y negociaciones. Algunas concluidas, otras en proceso y otras a replantear, como toda inversión de esta magnitud”. Sí confirmó, también aludiendo a la ministra, que el proyecto, cuyo diseño de planta “tiene un 82% de avance”, tiene modificaciones en su extensión territorial y confirmó que demandará unos 6.000 millones de dólares.

Hace algunas horas, el presidente Orsi habló del tema, pero, básicamente, para responder sobre la inquietud del gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, que manifestó preocupación por el impacto que tendría la industria en la actividad turística de Colón. El presidente se mostró dispuesto a “buscarle la vuelta”, lo que se traduciría en un mensaje a los inversores del tono “ahí no va o me la bajan. O la pone más baja o no la ponen ahí”. Esto alude al efecto visual que generaría una industria de gran porte frente a las playas colonenses. Orsi explicitó su voluntad de evitar tensiones con Argentina, aludiendo a la necesidad de aprender del pasado, por el conflicto por la instalación de las pasteras en Fray Bentos. Esta apertura alienta a los movimientos sanduceras que, no obstante, siguen buscando firmas.