Ante la alerta roja por bajas temperaturas, las instituciones que integran el Plan Invierno se reunieron este lunes bajo la modalidad del Centro Coordinador de Emergencias para coordinar acciones urgentes destinadas a proteger a las personas en situación de calle.

Una de las principales resoluciones es que el refugio Santa Elena permanecerá abierto de forma continua durante el período de alerta, al igual que la pensión, que ya funcionaba en modalidad permanente. Además, se habilitó el Velódromo Municipal como espacio alternativo de acogida, para reforzar la capacidad de respuesta.

Otra medida destacada es la implementación de un nuevo mecanismo de internación forzosa, que se suma a la internación compulsiva ya existente. Esta nueva figura se aplicará cuando una persona en situación de calle se niegue a ser trasladada a un refugio. En esos casos, se procederá al retiro de la vía pública con aviso a Fiscalía, garantizando el cumplimiento de los protocolos correspondientes.

Las autoridades enfatizaron que, si bien se cuenta con el respaldo del Ministerio del Interior y personal médico de ASSE, el enfoque prioritario sigue siendo el del convencimiento y el diálogo. Los equipos móviles realizan salidas diarias para asistir a quienes más lo necesitan, apostando al acompañamiento.

María Inés Firpo, jerarca del MIDES afirmó a diario 20Once que “nadie puede quedar en la calle y en eso apelamos a la solidaridad de la gente, necesitamos que nos avisen”.