La Dra. María José Riera es oftalmóloga, especialista en glaucoma y actual encargada del Departamento de Glaucoma del Instituto Santa Lucía, en la ciudad de Paraná. En diálogo con 20once, comentó: “Me ocupo tanto de la parte clínica como quirúrgica, y desde hace 15 años soy parte del equipo del Instituto.
Ubicado en Paraná, el Instituto Santa Lucía es un centro de referencia en salud visual, con más de 25 años de trayectoria. A lo largo de este tiempo, ha crecido no solo en experiencia, sino también en infraestructura y equipo profesional, consolidándose como un espacio de atención integral en oftalmología.
Una de sus fortalezas es su enfoque inclusivo: “Pensando en muchas personas que no son de Paraná, facilitamos la llegada y el alojamiento cerca del Instituto, en alianza con empresas locales. Así acercamos el acceso a la salud visual a más personas”, explican desde el equipo médico.
Tecnología, cirugía y atención personalizada
Entre las cirugías más comunes que se realizan en el Instituto, se destaca la de cataratas. En el área de glaucoma, la intervención más frecuente es la trabeculectomía, un procedimiento convencional (no láser) que permite reducir la presión ocular mediante una vía alternativa de salida del humor acuoso.
También se llevan a cabo cirugías refractivas, orientadas a corregir defectos visuales como miopía, astigmatismo, hipermetropía o presbicia. Estas pueden realizarse mediante láser o lentes intraoculares, según cada caso. En pacientes mayores de 50 años, es habitual la cirugía facorrefractiva, que combina la corrección de cataratas con la de defectos visuales.
“La cirugía hoy es altamente personalizada. No es lo mismo un paciente de 20 años con miopía que uno de 50. Todo se evalúa según las características específicas del caso”, subraya la especialista. Incluso afecciones como la presbicia, que suele aparecer después de los 40 años, pueden corregirse con resultados duraderos.
Atención humana
El Instituto Santa Lucía no solo prioriza la excelencia médica, sino también el acompañamiento humano y la accesibilidad financiera. “Cada paciente es evaluado individualmente. Se analiza su caso clínico y también cómo puede afrontar el tratamiento. Siempre se busca la mejor opción, tanto médica como económica”, aseguran desde el equipo.
Con tecnología de última generación, experiencia médica y una visión centrada en el paciente, el Instituto Santa Lucía continúa siendo una luz en el camino de quienes buscan mejorar su salud visual.
Testimonio de Alejandro, paciente del Instituto Santa Lucía
Todo comenzó en el verano de 2024 para Alejandro que es de Salto. Le diagnosticaron glaucoma en el ojo derecho. “Me realizaron todos los estudios en el mismo día y, en cuestión de horas, ya tenían los resultados. Comenzamos un tratamiento de tres meses, pero como no dio resultado, se decidió una cirugía. La operación fue excelente, todo impecable. El equipo médico y la atención fueron de primer nivel, realmente un espectáculo. A los tres días ya tenía controles postoperatorios y todo evolucionó muy bien. Me dieron el alta a los dos meses” relató.




