Organizaciones sociales y ambientales del departamento de Paysandú y la
provincia argentina de Entre Ríos rechazaron las modificaciones anunciadas
por la firma HIF Global y el gobierno uruguayo sobre el proyecto de instalación
de una refinería de combustibles sintéticos en la costa del río Uruguay, frente a
las islas del Quegüay.
Víctor L. Bacchetta, El Zumbido 21/07/2025
La firma internacional HIF informó, en un comunicado, el 9 de julio último, que
había definido una “nueva configuración” de su proyecto de instalación de una
planta de producción de metanol y otros derivados de hidrógeno generado por
electrolisis, con energía eólica y solar, y dióxido de carbono proveniente de la
planta Alcoholes del Uruguay (Alur) administrada por Ancap.
Inicialmente, la planta de HIF ocuparía 200 hectáreas y descargaría 1:475.000
litros diarios de efluentes en el río Uruguay: La vecindad del proyecto estaría
expuesta a las emisiones a la atmósfera provenientes de la producción de los
combustibles y la quema de biomasa por tres chimeneas y cuatro antorchas,
así como a los riesgos de explosión e incendio que le son inherentes.
Al considerar las poblaciones expuestas a las emisiones y riesgos de la planta,
HIF solo reconocía como área de influencia del proyecto el territorio uruguayo
hasta la orilla del río Uruguay e ignoraba por completo los impactos sobre la
ribera argentina donde, a menos de dos kilómetros, se encuentra la ciudad
balnearia de Colón, con una población de 58 mil habitantes.
La nueva versión del proyecto reduciría la superficie de la planta un 35% con
respecto a la original, aunque mantiene sus objetivos de producción, llevaría
las chimeneas hacia el noreste, “reduciendo su visibilidad desde las afueras de
la planta” (sic), y reduciría en un 70% la tala de monte nativo. De hecho, la tala
se mantiene y sigue ignorando las emisiones a la atmósfera.
Una semana después, el gobierno uruguayo manifestó su acuerdo con esos
cambios. “Los inversores han hecho modificaciones sustantivas para poder
mitigar las observaciones de Argentina. Entendemos que con las acciones que
está llevando adelante Uruguay se ha escuchado, creemos que está
subsanado”, afirmó el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez.
La Junta Departamental de Paysandú, en sesión extraordinaria del 8 de julio,
ratificó la ubicación de la planta de HIF con los cambios referidos en el mismo
lugar y la empresa afirmó que prevé comenzar la construcción de la refinería en
el segundo semestre de 2026 y finalizarla en 2029. Sin embargo, no se han
cumplido todavía las instancias clave de la autorización ambiental.
La decisión departamental, que recategorizó el suelo de rural a suburbano, es
solo una instancia previa de la evaluación a cargo del Ministerio de Ambiente.
Hasta ahora, el proyecto no posee la Viabilidad Ambiental de Localización y,
menos aún, la Autorización Ambiental Previa, que incluyen la participación
pública, sin las cuales no se puede iniciar ninguna actividad.
Objeciones siguen en pie
La nueva versión del proyecto de HIF, “conocida a través de las repercusiones
de prensa y no de forma oficial, continúa presentando una incongruencia con la
propuesta de Reserva Natural Departamental llevada adelante por nuestro
movimiento a partir del 1º de mayo de este año”, manifestó este lunes la Inter
Social (ISP) y el grupo Ambiente y Diversidad de Paysandú.
Las organizaciones señalan que las decisiones del Ministerio de Ambiente y de
la Junta Departamental “vuelven a ocurrir con falta de acceso a la información
ambiental pública por parte de la ciudadanía” y recuerdan que el Acuerdo de
Escazú, ratificado por Uruguay, establece el principio de máxima publicidad y la
obligación de las autoridades de garantizar ese derecho de acceso.
La declaración de la Inter Social y Ambiente y Diversidad es acompañada por
22 organizaciones sociales tales como la Red Unión de la Costa (RUC), el
Movimiento por un Uruguay Sustentable (Movus), el Movimiento por la Tierra
(Valizas), la Red Eclesial Gran Chaco y Acuífero Guaraní (Redchag) y la
Asociación Civil Ambientalista de Salto (ACAS), entre otras.
“La reformulación del proyecto industrial NO CAMBIA la afectación negativa a
los costos sociales y ambientales en nuestros territorios”, afirman las entidades
sanduceras y ratifican, en todos sus términos, la iniciativa por la cual, con la
firma de 15% de los electores, propondrán prohibir la instalación en esa costa
del río Uruguay e islas vecinas de cualquier proyecto industrial.
A su vez, la Multisectorial Somos Ambiente de Entre Ríos, expresó que la
modificación anunciada “resulta extremadamente insuficiente frente a los
reclamos de relocalización que venimos sosteniendo y fundamentando, desde
hace varios meses, las poblaciones potencialmente afectadas y que, tanto
autoridades del lado argentino, como del uruguayo consideraron válidas”.
“En diversas oportunidades hemos señalado lo perjudicial del emplazamiento
de la Planta Química para producir combustibles de la empresa HIF Global. No
solo en lo paisajístico. Este cambio de layout de la planta NO MODIFICA las
condiciones de riesgo y vulnerabilidad a la que Colón y la región, serán
expuestas“, agregaron asociaciones e instituciones del país vecino.
“Exigimos su relocalización, y solicitamos urgente reunión con el Gobernador
de la provincia de Entre Ríos, Rogelio Frigerio”, concluyeron el Colegio Médico,
el Sindicato de la Carne, la Asociación Hotelera Gastronómica, Vecinos y
Cabañeros de Colón, la Radio Comunitaria Sapukay, el Observatorio Ambiental
“Río de los Pájaros” y otras entidades de la multisectorial provincial.



