Dúo Siqueira-Lima

Claro…Desde un punto de partida: el amor incondicional por la música y la guitarra «dende gurí», como canta Sampayo. Luego, los senderos del pentagrama, del diapasón, del encordado, transitados con mucho estudio y por ende esfuerzo, dedicación, más respeto profundo por el arte y por el instrumento.
El concierto de Cecilia Siqueira y Fernando Lima (Teatro Florncio Sánchez, viernes 25), parte de una intensa gira nacional, fue la exposición -que a nadie debería extrañar pero que todos debemos admirar- de un profesionalismo evidente, que les ha significado a estos virtuosos recorrer los escenarios del mundo. Nos permitimos no establecer la crítica convencional o habitual. Solamente extender los aplausos y los ¡bravo! que hicieron estremecer al querido y añejo templo de la cultura sanducero.
Nuestra coterránea y el brasileño pasearon su técnica de ejecución entre Fattoruso y
Tchaikovsky, Pascoal y Piazzola, Barroso y Matos Rodríguez. Aunque atención: no todo se detiene en la técnica (realmente asombrosa), sino que ella es el vehículo para la interpretación (que no es lo mismo que tocar), la impronta, la transmisión del arte, logrando de esa manera una sensibilidad compartida, o vivida, entre el escenario y la sala. Interesante los momentos solistas de los eximios protagonistas. Hermoso el «Ave María» (Schubert) por Fernando; idéntico concepto para «Zorba el griego» (Theodorakis), por Cecilia. Y debe subrayarse: la simpatía, la sencillez, la autenticidad de dos seres que, como decimos al comienzo, parten del amor incondicional: como esposos y como artistas. ¡Y gracias!: por haber expresado un reconocimiento a este cronista, que sigue la carrera de los Siqueira-Lima desde hace más de 20 años. Una noche inolvidable. ¡Ah sí!… J M B