Por Eduardo Varela Minutti / Edil Departamental de Salto
Ante la reciente resolución tomada por la Intendencia de Salto sobre la situación de varios funcionarios, quiero compartir mi perspectiva como edil y ciudadano comprometido. No me compete juzgar la legalidad o ilegalidad de la medida, ya que será la Justicia quien tenga la última palabra.
Sin embargo, considero imprescindible destacar el impacto humano detrás de cada decisión política. Cada trabajador es mucho más que un número: hay familias, historias de vida y preocupaciones genuinas. Soy consciente de la angustia y la incertidumbre que esto provoca, y reafirmo mi compromiso de estar presente, acompañar y velar porque todo proceso de transición se desarrolle con respeto, apertura al diálogo y la máxima sensibilidad.
Salto necesita que nos tratemos con empatía y responsabilidad. Más allá de cualquier diferencia, debemos proteger lo más valioso: nuestra gente. Solo así podremos construir un futuro basado en la unidad, la transparencia y la esperanza para toda la comunidad.



