En Uruguay, la violencia de género continúa siendo una de las problemáticas más graves y urgentes. Según datos de la Dirección Nacional de Políticas de Género del Ministerio del Interior, entre enero y octubre de 2025 cada 11 días una mujer fue asesinada o sufrió un intento de femicidio por motivos de género.
En ese mismo período se registraron 35.443 denuncias por violencia doméstica y delitos asociados, un promedio de 117 denuncias por día, más de 12 por hora. El vínculo predominante entre víctima y agresor fue el de pareja o expareja, que concentró el 61 % de los casos.
Dentro de estas denuncias, la violencia física representó el 42 % y la psicológica el 30 % en relaciones de pareja. En entornos familiares la violencia psicológica ascendió al 56 %, seguida por la física con un 31 %.
Otro indicador crítico es el uso de tobilleras electrónicas, con 3.797 casos en lo que va del año. En el 94,5 % de estas situaciones las víctimas son mujeres, y en el 96 % los ofensores son hombres, lo que reafirma la dimensión estructural del problema.
Respecto a los delitos sexuales, se denunciaron 2.578 casos de abuso, violación o atentado violento al pudor, una disminución del 5,5 % respecto a 2024. De las víctimas, el 81 % son mujeres y, dentro de este grupo, el 34 % corresponde a adolescentes de entre 13 y 17 años. También se contabilizaron 128 denuncias por divulgación de imágenes íntimas, con un 83 % de víctimas mujeres, y 87 casos de contacto informático con menores.
Entre enero y octubre se produjeron 33 homicidios de mujeres; el 58 % estuvo directamente vinculado a violencia doméstica o de género, y en el 56 % el agresor era o había sido su pareja.
25 de noviembre — Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer
En una fecha que invita a reflexionar, estos números no son solo estadísticas: son vidas atravesadas por el miedo, la desigualdad y la impunidad. Recordar este día implica asumir que la erradicación de la violencia de género es una responsabilidad colectiva y cotidiana. Cada denuncia, cada historia y cada ausencia nos recuerdan que todavía queda un largo camino por recorrer.




