El estadio Artigas lució espléndido el pasado miércoles para el choque entre Paysandú y Florida en la primera final sub 17. Casi 3 mil personas acompañaron a la «blanca chica». Mucho se dijo en la previa sobre la medida de no cobrar entrada para este partido cuando el valor por persona rondaba los 130 o 140 pesos.
Una medida popular, o populista, o política barata se llegó a decir.
Cada uno tiene derecho a decir lo que se le parezca pero es bueno fundamentarlo. El final de la película nos demostró que fue acertada la medida. De cobrarse 140 pesos, no más de 500 personas hubiesen ido al partido un día miércoles.
Hubo un marco espectacular para una selección juvenil, acostumbrada a que la acompañe poca gente.
Es una medida, la del ingreso gratuito que debe saber usarse en ocasiones especiales.
Pero también resultó ser una demostración palmaria que seguramente muchos aprovecharan pudiendo pagar y otro tanto lo hará porque no tiene posibilidades.
En definitiva todos los sanduceros pagamos el espectáculo. Y estuvo bueno que fuera así.
Para jerarquizar a estos gurises hubiese estado bueno que se hiciera una presentación de los jugadores al estilo del basket. Detalles que se dicen.
Algún trasnochado pedirá que toda la semana de la cerveza sea gratis pero con todo respeto, allí las figuritas están atrasadas. Puede haber un día o para los jubilados que ganan menos de 12 mil pesos.
Todas son decisiones políticas. Es que la política es eso, tomar decisiones.