Enviado especial
Montes del Plata y el Correo Uruguayo conmemoraron el cuarto de siglo del Bioparque Mbopicuá hoy al mediodía, referente nacional en conservación y educación ambiental. La presentación de una hoja filatélica especial y la inauguración de la “Colmena Viva” marcaron una jornada que celebró la biodiversidad, la cooperación institucional y el legado educativo del parque.
La empresa tiene el compromiso con la conservación de la fauna autóctona. La ocasión reunió a autoridades departamentales, representantes del Correo Uruguayo, docentes, escolares, técnicos y trabajadores de la empresa forestal.
El motivo era doble: la presentación de una hoja filatélica conmemorativa realizada por el Correo Uruguayo y la inauguración del espacio “Colmena Viva”, una nueva propuesta educativa dentro del Centro de Visitantes del Bioparque. “Es un orgullo que nuestro correo nacional haya elegido homenajear estos 25 años con un sello que recorrerá el mundo”, señaló Marina Flores, Manager de Sostenibilidad, subrayando la importancia simbólica del reconocimiento.
Desde su creación en 1999, el Bioparque Mbopicuá ha recibido más de 60.000 visitantes y se consolidó como un laboratorio natural donde producción y conservación conviven en equilibrio. En 2024, por ejemplo, pasaron por sus senderos 6.420 personas, entre escolares, liceales, científicos y público en general. “Desde hace tres años abrimos el bioparque a la comunidad, y este año lo hicimos en Semana de Turismo y en las vacaciones de julio, para que más personas pudieran conocerlo”, explicó Flores.
El centro trabaja con dos grandes metas: la educación ambiental y la reproducción de fauna autóctona para su reintroducción en la naturaleza.
El Centro de Visitantes, inaugurado en 2023, fue concebido como un espacio interactivo para aprender sobre la gestión forestal sostenible de Montes del Plata, los monitoreos de fauna y la importancia de conservar los ecosistemas. En los últimos años, el bioparque amplió su propuesta con la creación del Jardín de Mariposas, el Hotel de Insectos y un bosque comestible plantado junto a la UTEC, el IICA, la ONG GENSA y la Escuela N.º 28 de Punta de Santa Fe.
Este año el foco está puesto en las abejas. “Tenemos mucho que aprender de ellas, de su organización y de su rol en la polinización”, comentó Flores. La “Colmena Viva” permitirá a los visitantes observar la vida interna de una colmena real y comprender el papel crucial de los insectos en la biodiversidad. El proyecto fue apoyado por la Comisión Honoraria Apícola, que brindó asesoramiento técnico.
Montes del Plata destinó el 40% de sus predios a la conservación de flora y fauna, además de permitir otras producciones sostenibles como la ganadería, la recolección de hongos y la apicultura orgánica. “Producción y conservación pueden ir de la mano”, insistió Carbajal.
Entre las especies que el Bioparque ha logrado reproducir con éxito figuran el conocido oso hormiguero chico, el gato del pajonal, el yacaré, el lobito de río y el margay, todas de la fauna autóctona y algunas en peligro crítico de extinción. La cría en cautiverio y la liberación controlada en áreas naturales de la empresa completan un “círculo virtuoso de la conservación”, según destacaron los técnicos.
Al tomar la palabra, el gerente general de Montes del Plata, Diego Wollheim, destacó la dimensión humana del proyecto. “Este lugar tiene amor, y eso se nota”, expresó. Recordó sus primeros años en la empresa, en el 2000, cuando el bioparque comenzaba a consolidarse. “Pude ver la evolución, todo lo que hizo Juan -Villalba- y el equipo es increíble. Es un orgullo para todos nosotros”, afirmó.
El jerarca subrayó que la experiencia de Mbopicuá refleja el propósito que Montes del Plata definió colectivamente: “Forjar un legado positivo para las próximas generaciones”. En ese sentido, valoró el impacto educativo del parque: “Cuando uno recorre el país y escucha a niños decir que su animal favorito es un tamanduá o un margay, uno sabe que algo hicimos bien”.
El acto también contó con la intervención del presidente del Correo Uruguayo, Gabriel Bonfrisco, quien resaltó el alcance internacional de la emisión filatélica. “Este sello se lanza hoy a nivel nacional, pero también será presentado a nivel mundial. Es un honor para nosotros rendir homenaje a un espacio que representa lo mejor de la integración entre producción, sostenibilidad y educación”, expresó.
Bonfrisco destacó el valor del trabajo conjunto entre el sector público y privado: “Tenemos que seguir alineando esfuerzos para dinamizar la cooperación. Esto que vemos aquí es un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede ser el punto de encuentro entre instituciones y empresas”.
El sello, que circulará dentro y fuera del país, simboliza un cuarto de siglo de compromiso con la biodiversidad y la educación ambiental.
Nota en proceso.
