En el acto celebrado por el 25º aniversario del Bioparque Mbopicuá, el intendente de Río Negro, Arquitecto Guillermo Levratto, destacó la importancia del trabajo conjunto entre el sector público y privado para el desarrollo sostenible del departamento. El evento contó con la participación de autoridades departamentales, representantes de Montes del Plata y la comunidad local, quienes homenajearon la trayectoria de Juan Villalba, fundador y coordinador del bioparque.
“El día que los rionegrenses nos la creamos un poquito, Río Negro va a ser otro”, expresó Levratto, subrayando la necesidad de confiar en el potencial productivo, humano y natural del territorio. El intendente también celebró los años de cooperación entre la Intendencia y Montes del Plata, y planteó la posibilidad de renovar y ampliar los convenios de colaboración que promueven el turismo social, la educación ambiental y la valorización de la biodiversidad local.
Durante su discurso, el jefe departamental recordó su vínculo personal con el bioparque, donde trabajó años atrás como arquitecto: “Aprendimos y conocimos las bondades de este sitio. Mantener viva la memoria de lo construido habla de la grandeza de una comunidad”, señaló.
El acto incluyó la inauguración de una “colmena viva”, un nuevo espacio educativo que promueve la apicultura como actividad productiva y ambientalmente sostenible. Levratto reafirmó el compromiso del gobierno departamental con el sector apícola, al que calificó como “un colectivo que queremos atender y apoyar”.
Por su parte, Juan Villalba, creador del Bioparque Mbopicuá, ofreció un discurso cargado de emoción y gratitud. Recordó los inicios del proyecto, nacido hace 25 años como un sueño que buscaba reintroducir especies autóctonas en áreas protegidas del Uruguay.
Desde su fundación en 2000, el bioparque ha logrado hitos notables como la reproducción del tamandúa u oso hormiguero, del gato de los pajonales y la reintroducción del pecarí, extinguido en el país por más de un siglo.
Villalba recordó que más de 50.000 niños han visitado el bioparque, muchos de los cuales hoy regresan como docentes con sus propios alumnos:
“Es difícil imaginar un legado más hermoso”, expresó visiblemente conmovido.
También agradeció a los trabajadores, técnicos y familias que han sostenido el proyecto durante todos estos años, así como al Correo Uruguayo, que emitió una hoja filatélica conmemorativa con la imagen de Villalba junto a guacamayos rescatados.
El fundador cerró su discurso citando la siguiente frase: “Cada individuo importa, cada individuo puede hacer una diferencia. Sigamos cuidando la naturaleza porque en ella late también nuestro propio corazón”.

