Gerardo Muria es el presidente de la Departamental del Partido Nacional en Paysandú.
Es de Melo, Cerro Largo y vivió 18 años en Montevideo.
Una sanducera se cruzó en su camino y por tal motivo empezó a venir una vez por mes a Paysandú a fines de los ´90. Se casó en 2011 en la mismísima basílica y en 2017 se vino a radicar a nuestra ciudad.
“Con mi señora siempre teníamos la idea que cuando tuviéramos hijos íbamos a regresar al interior por la elección de un estilo de vida. En el 2015 nació la nena en Montevideo y en 2016 se vino mi señora para acá y yo en 2017”.
Desde el 8 de febrero de este año es el presidente de la Comisión departamental del PN.
Reafirma su vínculo con Paysandú indicando que “hoy es el lugar donde tengo mis hijos”.
“La vida en Montevideo te agobia. Pero me gustaba vivir allá. Paysandú es una ciudad espectacular, si tuviera que elegir cómo tiene que ser una ciudad elegiría acá. Una ciudad que está contra el río, con todos los servicios, una ciudad intermedia. Me adapté rápido, hice amigos acá también”.
Al final todos uruguayos
“En Melo estamos en la frontera con Brasil, hay algo de una mezcla con los brasileros de Río Grande del Sur y acá con el argentino es la influencia, pero en general somos parecidos” indica.
Ser blanco
“En Melo predomina el PN, acá se reparte más.
En Cerro Largo todos los partidos han trabajado muy bien pero hay una supremacía del PN. La gente elige para dirigir en el departamento gobiernos del PN. En las elecciones nacionales han votado a un partido y en la departamental cambia. La gente elige un administrador, una persona que ejecute las cosas que vivimos diariamente. El gobierno nacional ya son políticas más macro aunque tiene más llegada últimamente. En mi caso soy blanco por convicción. Desde siempre se habló mucho de política en casa, mi abuela y abuelo eran blancos, siempre se habló de política. Siempre con la libertad de elegir, en mi familia tengo de todos los partidos”.
“Villita”
Detalla que “tengo convicción por las ideas que lleva el PN adelante, ideológicamente es mi lugar. Yo empecé a militar con Villanueva Saravia cuando salió intendente en 1995, trabajé desde la oficina de la Juventud y también militando. Fue un gran hacedor de cosas en Melo a pesar de su corto período. Y después me fui a Montevideo en el 2000 y en 2002 buscando un hueco con un grupo de amigos empezamos a militar con Larrañaga para la gran campaña del 2004” en las que finalmente el FA llegó al gobierno por primera vez.
“Larrañaga sacó más del 85% de los votos del PN y seguimos con él en la militancia. Yo tenía 18 años cuando murió el “Villa”, fue un golpe durísimo, nos marcó a todos, a toda la ciudad. Pasa una cosa increíble en Melo. Falleció el 12 de agosto del ´98, y yo te invito a recorrer barrios de Melo hoy y en algunas casas entrás y hay un cuadro colgado con la foto de Villanueva Saravia. Fue un intendente que marcó muchísimo”.
Tenía 34 años al momento de su muerte que todavía se discuten sus circunstancias. “Esas cosas te hacen fuerte en la política y en la vida y también marcan cosas que sucedían en el entorno de los políticos. La política tiene eso, todos estábamos contentos y a los pocos días estábamos viendo que hacer, hay que estar en política, trabajar y si no la gente te saca. Hubo un interinato en la que los gobiernos no fueron sólidos. El “Villa” dejó la vara muy alta. Quedaron dudas con su muerte pero será para análisis de la justicia”.
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