Políticas de género; Apostando a un gran cambio cultural

Por José Gares

En el día de ayer en la sala de conferencias “1 de julio” del diario El Telégrafo se llevó a cabo una mesa redonda organizada por el Centro de Estudios Paysandú (CEP). El tema sobre la mesa fue “las políticas públicas y la perspectiva de género” y las encargadas de exponer el mencionado tema fueron: Cecilia Bottino, diputada departamental del Frente Amplio, Laura Cruz Cabral, edil departamental del Partido Colorado, Mariella Demarco, diputada suplente por Montevideo del Partido Independiente  y Patricia Vázquez Varela, diputada departamental suplente del Partido Nacional.

Demarco indicó que “este es un tema del que se habla mucho pero falta aprender muchísimo más. Para que haya políticas de género todo indica que tiene que haber mujeres que lleven esos temas en la agenda y para que haya mujeres tienen que darse ciertas circunstancias. Yo sé que a los uruguayos nos encanta suponer que vivimos en una sociedad que no discrimina, donde todos somos iguales, lo dice el artículo 8 de nuestra constitución, no nos gusta saber que en nuestro país haya racismo, xenofobia, machismo, discriminación por acción de género, homofobia, antisemitismo, no nos gustan estas cosas, mirarnos en ese espejo pero la realidad es que si en un país donde las mujeres tenemos desde hace un siglo igualdad de oportunidades para acceder a la escuela primaria y a la educación secundaria desde que Batlle instalo un liceo en cada capital departamental que accedimos en igualdad de condiciones; si las mujeres desde hace por lo menos dos décadas ingresamos en más número a la Universidad de la República y egresamos mas números también de ella, es inexplicable porque no llegamos a ser un 20% en el Parlamento Nacional. Las mujeres estamos igualmente preparadas o incluso mejor preparadas en cuanto a números, no hablando de razones individuales y sin embargo la política tiene un sistema de selección de sus candidatos o de quienes llegan a ocupar cargos que perjudica, limita la presencia femenina. Es decir cada 100 personas que ocupan cargos parlamentarios nacionales 81 son hombres  y 19 son mujeres».

Agregó que «esta situación se revierte instrumentando medidas para asegurar o tratar de impulsar la presencia de más mujeres en los cargos de poder y así aparece la idea de la ley de cuotas, extrañamente fue por única vez, esta no es una idea que las hayamos inventado las mujeres políticas uruguayas sino que es una idea que ya estaba recogida en la convención de los derechos de la mujer, esta llamada CEDAM (Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, esta es de fines de la década del 70 que fue ratificada por Uruguay, o sea que es ley, ya en algunos de sus artículos reconoce la herramienta de lo que llama acciones afirmativas como herramienta para combatir la discriminación de género y así promover la presencia de más mujeres en los cargos de decisiones».