Una vida en la danza
La proliferación de institutos o academias ha sido exponencial en los últimos años. Hace 20 años había solo dos opciones, la de Blanca Lasciuck y Verónica Samurio. Hoy en día se puede estudiar en al menos seis institutos según un relevamiento de 20Once. Los mismos pertenecen a Laura Chirimelli, Gisella Sabisky, Laura Galín, Verónica Samurio, Cindy Lamarca y el instituto Guariglia. En esta ocasión hablamos con Alexandra Guariglia quien junto a Giovannina son las responsables del instituto.
Lleva toda una vida dedicada a bailar, a hacerlo propiamente y a enseñar. A los 4 años le diagnosticaron que tenía el pie plano y por recomendación médica empezó a bailar. “Estudié el profesorado de ballet clásico y en 1994 me recibí de profesora. Empecé a trabajar aquí con Verónica Samurio que fue mi profesora y también en Guichón”. Desde el 2002 está en la populosa zona de las cooperativas de Paysandú (Andresito y Zorrilla). Asegura en el diálogo con 20Once que el programa de Tinelli despertó el interés de mucha gente que se ha vinculado a las academias. El siguiente es el resumen de la entrevista.
Se están animando
“Hay mujeres y varones. Los varones se están animando a bailar. Fuimos uno de los primeros institutos en Paysandú en incorporar el Hip hop solo de varones. Hace 10 años que está el grupo”.
Por política del instituto los varones no pagan. “Es una forma de incentivarlos, tanto a ballet como a jazz. Hay dos ex alumnos que fueron a la escuela del Sodre”, uno ya terminó. Sí se debe abonar en el caso de hacer Profesorado.
Guariglia considera que “hay cosas que han cambiado. Antes no estaba bien visto que bailen, ahora se han superado algunos prejuicios. La danza tiene un toque delicado generalmente asociado con lo femenino. Puede haber jugadores de fútbol gay pero si sos bailarín tenés como un cartel. Todos los varones que se animan a bailar difícilmente dejen de bailar y les encanta”.
Cree que hay entre mil quinientos y dos mil personas estudiando danza en Paysandú.
El efecto Tinelli
“Tinelli nos facilitó mucho a través de su programa. La gente pudo ver que se pueden ver diferentes ritmos, como se baila, la gente ya viene conociendo que es una cosa y otra. Antes venía queriendo bailar pero no sabía que cosa, ahora sí saben que bailar”.
En la charla surge también la importancia de los juegos olímpicos y el interés que despierta la gimnasia en barras que uno perfectamente puede asociar con la danza.
Afirma que “hay mucha gente que baila y que enseña porque te aleja, lo usan como un escape los adolescentes. Es una manera de expresarse, es una forma de reunirse, aquí son muy amigos los gurises”.
Además “nosotros tratamos que en lo posible solo haya solistas para festivales después se baila en grupo porque eso fomenta el compañerismo. Cuando se destaca a un compañero genera otras cosas. Sí hay chicos que giran más rápido, que saltan más pero tratamos de valorar a cada uno lo que puede dar. Y al que no tiene tan desarrollado ayudarle a desarrollar lo que falta, para que el grupo sea homogéneo. Cada uno sabe el lugar que ocupa”.
La cita es el 14 de mayo
En danza existe la Confederación interamericana de la danza que hace circuitos. En esta ocasión el 14 de mayo en Paysandú en teatro Aras habrá una actividad. Es para fomentar el intercambio, “no estás concursando con otra escuela, lo hacés con vos mismo. Es valorarle lo que hacen. Ellos mismos ven el crecimiento como escuela. Abre la cabeza a otros niños, se conocen con otros gurises. Se baila en todos lados. Este año vienen de Canelones, Salto, Montevideo, Flores, Melo”.
Insiste en que “nadie se niega a la competencia, porque los padres dicen a veces que “yo solo quiero que lo hagan para disfrutar”, yo les digo que la competencia es para disfrutar. El proceso de aprendizaje está en las veces que te equivocás. El que hace todo perfecto el día que se equivoca se frustra. Son alumnos que están aprendiendo”.
La propuesta hasta los 8 años es la de danza integral. Consiste en que los niños pasan durante el año por distintos tipos de danza, árabe, hip pop, bollywood (ritmo indú que es muy colorido). Para ello ha hecho un instructorado en Bs. As. desde hace tres años.
Nos comenta que “el ballet es la madre de todas las danzas, cuando llega a los 8 años el niño elige, si le gusta el ballet sigue o le puede gustar jazz, nos ha dado resultado porque hay niños contentos de estar en esta clase”.
Muchos festivales
En agosto se hará festival en teatro Aras, se hace una muestra de todos los alumnos del instituto. Se hacen tres funciones en el día, “hay un training intenso de cambiarse rápido porque cada dos horas hay una función”.
En octubre se hace el festival de ballet y de danzas de la India en el teatro y en diciembre se hace jazz, árabe, hip hop, zumba, ritmos latinos y acrobacia en telas.
En “Bocca” de todos
Sobre la llega de Julio Bocca al ballet del Sodre piensa que “le trajo un cambio, como que nunca sabíamos lo que pasaba en el Sodre. Ahora nos enteramos de todo, hay maestros del interior que pudieron tomar clases con el American Ballet. Se ha elevado el nivel y al ballet lo hizo viajar”.
Considera que “acá no se puede vivir, si te invitan a algún evento es para hacerlo gratis. Mis alumnos van a todas partes y no cobran a menos que sea de noche. A una fiesta privada se cobra porque se originan gastos y solo van los más grandes”.
La carrera del profesorado de danza acompaña al niño, empieza con 3 o 4 años y cuando termina el liceo culmina el profesorado. “El tema es que te tiene que gustar ser profesor, es para enseñar”.
Falta el hábito
“Acá no hay grupos que bailen en un lugar que vas a comer, que vayas un sábado de noche y que haya alguien bailando, no hay, no hay cultura para verlos bailar. Ahora está viniendo más teatro, hay más actividad y eso está bueno. Acá hay gente muy buena, no hay oferta para ellos, no sé qué pasa”.
Presente en el Carnaval
En el 2008 fue presidenta del Jurado y a partir del 2011 hasta la actualidad también.
“Mi trabajo es sumar el puntaje que le ponen los jurados a los grupos y sancionar en el caso que no se cumpla con el Reglamento. Siempre he sido pta. de jurado porque nunca acepté ser jurado de danzas que también me lo han propuesto. No me gusta juzgar, es mi característica personal. Yo considero que todo el mundo se juntó, ensayó, ha dado lo mejor de sí, y no me siento capaz de elegir. No me gusta juzgar a los demás, no me gusta calificar. Me cuesta hacerlo con mis alumnos. Es un concurso. Uno estará contento y todos los otros no. Igual, conmigo se enojan también aunque yo no califico. Mi tarea es la de sumar todos los puntajes, que se empiece en hora, que termine en hora, manejar el horario, suspender si está por llover, todo hace al orden. Siempre tiene que estar hasta tener que descalificar porque se pasaron el tiempo, porque llegaron tarde”.
Los mejores
El instituto se preocupa por traer buenos docentes. El año pasado vino como jurado Jorge Moliniers que es bailarín de Show Match, y este año será el turno de María Laura Castalini que es coach.
Al otro día, (15 de mayo) dará un curso en el que se invita a todas las profesoras y a sus alumnos de todos los institutos. “Es para que vean que es posible”.
También habrá cursos de bachata y de danza latinoamericana.
Este año el instituto abrió en Guichón a cargo de las profesoras Belén Navadian y Soledad Maneiro.
La expulsión de un grupo en Carnaval
En la charla estuvo presente la expulsión de un grupo de humoristas de Mercedes. “Yo tomé la decisión porque hay un reglamento, cualquier grupo que falte el respeto a cualquier integrante del Jurado puede ser expulsado. Lo que pasó fue una decisión personal, mía y solo mía, no de la directora de Cultura como se dijo en su momento. Lo del grupo de Mercedes fue una decisión mía porque me sentí ofendida por lo que ellos dijeron, nadie más que yo tomé esa decisión”.
Reglamento vetusto
Sobre el reglamento opina que “hay que modernizarlo, es un reglamento viejo, hay muchos vacíos en ese Reglamento. Si pasa algo no sabés cómo actuar porque el reglamento no te da la solución. Todos decimos el año que viene nos sentamos y cambiamos el Reglamento. Y pasa el año y no se hace, a la gente de carnaval yo los valoro, es gente trabajadora, nadie vive del carnaval en Paysandú, hay tremendos artistas que salen de trabajar y van corriendo al ensayo. Se tienen que poner de acuerdo los grupos y una vez que lo hagan la Junta lo aprueba”.
Agrega que “se pueden cometer injusticias por los vacíos que se genera. No están previstas algunas cosas, te doy un ejemplo, si copias una coreo no hay nada en el reglamento que te lo impida. Está lo de letra, todo está pensado para letra no para coreos. Hemos visto coreos que si te ponés a verlas en youtube al mismo tiempo eran idénticas. Cuesta ser original pero no todo está inventado, siempre hay que tratar de renovar, de hacer algo diferente. Yo acá me fui interesando por diferentes ritmos, he buscado innovar, es la manera de acercarle a la gente la cultura”.
“El nivel del carnaval es bueno”
En cuanto al cambio de escenario en el carnaval sostiene que “el anfiteatro tiene una magia especial. A mí no me perjudicó, lo arreglaron bien al estadio abierto y hubo buena audición, se pudo hacer”.
En relación al nivel del carnaval en Paysandú sostiene que “el nivel es muy bueno, por algo vienen de otros lados al concurso. La gente menosprecia al carnaval de acá, la verdad que yo no lo entiendo. Hay que apostar a la gente de acá” comenta para finalizar.