Escribe Juceda

Sportivo Independencia y Centenario Uruguayo en cada creciente grande del paterno, que repercute en su lindero arroyo Sacra, sufren esta situación que nos muestra la nota gráfica.

Primero las aguas de la cancha son retenidas por las del arroyo al estar taponeadas los caños de desague. Ingresa, a su momento, por esos caños de desagues que depositan el agua en el arroyo. Como no somos técnicos en la materia, nos gustaría saber si por alli no habría “una adecuada obra de ingeniería” que pudiera aunque sea mitigar esto.  Al menos que las desbordadas aguas del Sacra no lleguen  a las canchas desde los desagues. O que al salir no sean taponeadas por las crecientes.

Recordamos un caso en nuestra lejana juventud. Trabajábamos en la sastrería del “Gringo” Héctor Paradiso, junto al Club Paysandú, al este, y cuando llovia mucho el agua al no poder salir desde los techos, provocaba inundación en las zonas bajas del edificio de dos pisos.
Muchos técnicos trataron de solucionarlo, pero solamente dio con el problema un queridísimo constructor, el “Flaco” Ricardo Laviano. Se dio cuenta que al salir el caño en forma recta hacia la calle, el agua que junto al cordón corria en buena cantidad tapaba la salida.

Desvió esa salida de agua y en vez de ser recta, derechita a la calle, la colocó en forma oblicua unos metros hacia abajo y entonces en su salida “acompañaba” a las aguas de la calle sin ser taponeada.

Lo contamos como anécdota y como un emocionado recuerdo a un inolvidable constructor, un “pingazo”apasionado hincha, dirigente, mecenas del River Plate de sus años más gloriosos.