La fisonomía de nuestro principal balneario es otra desde que el Restaurant Sol y Arena abrió sus puertas en febrero, un tiempo antes lo hizo el kiosco snack que tiene frente a la playa.
Para Mónica Laurino fue un sueño familiar hecho realidad y afirmó en diálogo con 20Once que “los sanduceros tienen que perder el miedo y arriesgar porque público hay”.
Unos 50 trabajadores están afectados directamente al novel emprendimiento, constituyendo sin dudas un dinamizador de la economía local.
“Una mañana nos levantamos y vimos el llamado. Siempre con mis hijas decíamos que estaba bueno para Paysandú hacer algo. Este lugar es estratégico”.
El mismo tiene la particularidad que los créditos que ha tomado la familia han sido directamente con los propios proveedores, sin bancos de por medio.
Es posible atribuir, creemos nosotros el éxito de la temporada estival en Paysandú a la presencia de Sol y Arena que claramente contribuyó y naturalmente se retroalimenta con el estado de nuestras playas, que ha sido muy bueno.
Toda la familia de Mónica está involucrada en el proyecto, su esposo y las tres hijas.
“Nosotros tenemos una preciosa costanera y a veces no nos damos cuenta. Vivimos resaltando lo de los otros” acota inteligentemente Mónica.
La presencia de argentinos ha sido realmente significativa al punto que “a veces teníamos en la caja más plata argentina que uruguaya por la venta en el kiosco”. Básicamente vinieron en enero y febrero y con el comienzo de clases ha mermado.
Cuatro proyectos se presentaron para la explotación del viejo parador.
“Con el arquitecto Fabio Etchart estuvimos conversando, y le comentamos sobre nuestra idea. Se prendió y se comprometió y de allí nace lo que hoy es Sol y Arena. Toda la estructura fue creación de él”.
Laurino tiene claro que “en todo emprendimiento hay riesgo. El riesgo más grande son las inundaciones. Tiene que ser grande para que afecte aquí. Tenemos un recuerdo bien fresco porque en los últimos años tuvimos dos grandes”.
La respuesta del público hasta el momento ha sido muy buena lo que ha permitido que los concesionarios (concesión por 5 años) puedan hacer frente a sus obligaciones.
Para poner en valor al nuevo local se le ha hecho una inversión superior a los U$S 100 mil, “se ha hecho cañería exterior nueva, como para poder desmontar, se han arreglado los pisos también. La parte eléctrica la ha hecho mi marido que tiene una empresa. La parte de arriba es toda desmontable, está todo atornillado. En la cocina no hay los típicos fogones, es todo acero inoxidable”.
Laurino destacó el apoyo de las empresas sanduceras que financiaron la obra, y con quienes vienen cumpliendo satisfactoriamente.
El servicio
Es consciente que ha habido fallas, “la gente es muy exigente, tuvimos dificultades al principio. Fallas en la atención, demoras. Acá trabajan 50 personas, algunos no conocían el rubro. Nos preocupa mucho la capacitación del personal y la vamos a hacer”.
Se abre de martes a domingos, de 9 de la mañana a 3 o 4 de la mañana del otro día. “Nos parece bueno que todos descansen día y medio. Además es importante tener un día libre para repensar el negocio, “sentarnos y reunirnos con la gente, escucharnos”.
En semana de turismo Sol y Arena estará abierto todo el día, dentro del predio, a la vez que “negociamos con la intendencia para que nos deje una entrada abierta cuando el predio está cerrado”.
Laurino tiene claro que es importante definir el perfil, “o tenemos un lugar para la juventud o tenés un lugar para la familia. Esto es un restó, queremos traer artistas sanduceros”.
No hay pescado de río
Uno de los hándicap es que no se tiene a disposición pescado de río, de mar sí. “No hay proveedor de pescado de río que cumpla todos los permisos que se necesitan”. Agregó que a nivel de cocina “me ha sorprendido la salida de algunos platos como el salmón chileno por ejemplo”.
Laurino es tajante, “si no te la jugás nunca vas a saber cómo te puede ir. Te puede salir bien o mal. La expectativa para el invierno es buena, sabemos que es el pico bajo pero vamos a buscarle la vuelta, tenemos el mundial, podemos ofrecer otros platos como una buena buseca”.
Otro de los puntos altos del negocio es lo que acorde que está en la relación costo-beneficio según lo pudimos comprobar.
Otra inquietud para que las autoridades lo tengan en cuenta y surge de la comprobación que hizo la propia Mónica, es que Paysandú cuente con un camping en buenas condiciones para poder potenciar el turismo. En ese sentido muchos argentinos que vinieron por el día demandaban un servicio de esas características.