El Paysandú Fútbol Club cerró una temporada para la historia. Goleó 5 a 0 a Huracán y ganó el torneo Clausura. Invicto, campeón en todos los torneos del año y con un proyecto que ilusiona a toda la ciudad, el club sanducero vive un presente de ensueño que pocos se habrían animado a imaginar al comienzo del año. O alguno creía que todo esto se podía lograr.

“Desde el primer día pensamos en ganar”

El presidente del Paysandú FC Nicolás López, emocionado tras el logro, recordó los inicios del proyecto: “Desde el primer momento, cuando nos juntamos con Uriel y con Ramón, decidimos armar un plantel muy competitivo. Después era fútbol: la pelota puede entrar o no, pero teníamos claro que queríamos ganar. Trajimos jugadores de categoría, con experiencia y compromiso, para lograr lo que logramos este año. Lo pensamos así, y por suerte se nos dio.”

El dirigente confirmó que el club ya trabaja con la mirada puesta en 2026: “Estamos pensando en el año que viene. La meta es la misma: pelear por el ascenso. Vamos a reforzar el plantel, pero también a seguir fortaleciendo nuestras formativas, que han tenido una gran temporada. En Primera vivimos un año inolvidable, y en juveniles seguimos creciendo. Hay mucho futuro.”

El presidente también valoró el apoyo constante del público sanducero: “La gente acompañó muchísimo. En todos los partidos hubo público, incluso en días difíciles. Paysandú es una plaza futbolera por naturaleza, una de las mejores del país. Ojalá que sigamos todos juntos empujando este sueño.”

Juan Ramón Silvera: “Marcamos un antes y un después en el fútbol uruguayo”

El entrenador Juan Ramón Silvera, referente del fútbol del interior y protagonista de varios ascensos, fue el cerebro detrás del funcionamiento colectivo del Paysandú FC. Su análisis, sincero y apasionado, resume la filosofía de un equipo que hizo historia y de la grande: “Teníamos buenos jugadores, pero había que darles forma, hacerlos funcionar como equipo. Eso es lo más difícil en el fútbol. Hay muchos equipos llenos de talento que no logran jugar colectivamente. Nosotros lo hicimos. Y hoy, le hemos ganado a todos. Vamos invictos, y creo que este grupo marcó un antes y un después.”

Silvera destaca que el logro no es casualidad, sino fruto del trabajo y del profesionalismo: “Esto no se logra por azar. Son muchas horas de dedicación, planificación, y una mentalidad ganadora. El cuerpo técnico trabaja de 8 de la mañana a 8 de la noche. Las pelotas quietas, por ejemplo, las practicamos una y otra vez. Yo les decía a los jugadores: ‘No se cansen de ganar’. La autocomplacencia es el enemigo del progreso. Si te conformás con un título, no creces más. Este grupo siempre quiere más.”

El entrenador considera que Paysandú debe ocupar un lugar estable en el profesionalismo: “Paysandú tiene que estar en la A. El departamento lo necesita, la gente lo pide y la infraestructura lo respalda. Tenemos un estadio formidable, instalaciones de primer nivel y un club con una logística que muchos equipos de Montevideo envidiarían. Este es un proyecto serio, profesional y arraigado en la identidad local.”

Silvera fue claro al describir una filosofía diferente de la que históricamente predominó en el fútbol del interior: “Durante mucho tiempo, cuando aparecía dinero en los clubes del interior, lo primero que hacían era traer todo de Montevideo: técnicos, jugadores, preparadores. Y se olvidaban de lo que había acá. Nosotros cambiamos eso. No tenemos a nadie de Montevideo, y no por desprecio, sino porque Paysandú tiene capacidad, valores y trabajo. Queríamos demostrar que desde el interior también se puede hacer profesionalismo con excelencia.”

El histórico entrenador recordó también su experiencia previa en el profesionalismo, cuando logró ascender con Bella Vista y  la comparó con el presente de Paysandú FC: “Ya habíamos tenido esa experiencia con Bella Vista, salimos campeones del interior y ascendimos a la A. Pero esto tiene un valor especial, porque lo hicimos con nuestra gente, con jugadores del club. Acá no nos deslumbra Montevideo. Tenemos tecnología, estructura y compromiso que pocos clubes capitalinos pueden igualar.”

Silvera no oculta el orgullo por el trabajo de su cuerpo técnico y el sacrificio de sus futbolistas: “Les agradezco a los jugadores por el aguante. Soy obsesivo. Un córner lo podemos practicar cien veces, hasta que salga perfecto. Y ellos siguen, se entregan. Por eso después se ven los resultados: las dos primeras pelotas quietas del partido fueron gol y palo. Eso no es suerte, es trabajo.”

Consciente de que ahora se viene un largo parate hasta el inicio de la Segunda División, Silvera adelantó que el club no se detendrá: “El club sigue entrenando. Hay jugadores con contrato y muchos jóvenes del club que tienen que seguir activos. Este proceso no se corta. Vamos a mantener la base, seguir desarrollando formativas y preparar el salto. Queremos llegar a la A y quedarnos, no solo pasar.”

Finalmente, Silvera dejó un mensaje que resume el espíritu del Paysandú FC 2025:“Este grupo tiene hambre de gloria. No se conforma. Ganamos todo, sí, pero no es el final del camino. Es el comienzo de una etapa en la que Paysandú quiere recuperar su lugar en el fútbol grande. Marcamos un antes y un después, y lo hicimos desde nuestra tierra.”