Según el Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), el Indicador de Precios Fronterizos entre Salto y Concordia alcanzó en setiembre un 34,95%, el registro más elevado en doce meses. En apenas cuatro meses, la diferencia se amplió casi 20 puntos, impulsada por la devaluación del peso argentino y la estabilidad del dólar en Uruguay.

El dato surge del más reciente Informe de Precios Fronterizos (IPF) elaborado por el Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay, Campus Salto, que compara una canasta de bienes de consumo entre las ciudades de Salto y Concordia (Entre Ríos).

En los últimos cuatro meses, la diferencia de precios se profundizó casi 20 puntos, tras un comienzo de año de relativa estabilidad. En julio, la brecha era del 26,4%, y desde entonces se aceleró hasta rozar el 35%. Para encontrar un valor superior hay que retroceder hasta setiembre de 2024, cuando la diferencia trepaba al 47,4%.

Aunque lejos del récord histórico de 180,2% registrado en 2023 —en pleno auge del desvío de consumo hacia Argentina—, el salto reciente reaviva las alarmas sobre la vulnerabilidad de la economía uruguaya ante los vaivenes del tipo de cambio argentino.

Las investigadoras María José Medin y Gimena Abreu, autoras del informe, atribuyen el aumento a “una depreciación del peso argentino frente al dólar y una inflación más moderada en la región pampeana”. Mientras el tipo de cambio en Argentina subió 9,5% respecto de la medición previa, en Uruguay cayó 0,7%. La diferencia se amplificó en un contexto en que el gobierno de Javier Milei enfrenta dificultades para sostener el valor del peso y contener la inflación, que en agosto fue del 32,6% interanual en la zona pampeana.

El rubro que más incidió en el incremento fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya brecha trepó a 30,4%, con un aumento de más de ocho puntos respecto de julio. Le siguieron Bebidas alcohólicas y tabaco, que subieron al 56,9%, impulsadas por el encarecimiento del vino, la cerveza y los cigarrillos. En Comidas fuera del hogar, la diferencia llegó a 71,8%, acumulando un incremento del 45% en cuatro meses.

También se observó un giro en Prendas de vestir y calzado, que pasó de mostrar precios más bajos en Salto a ser 6,6% más caros que en Concordia. En cambio, el único rubro que redujo la brecha fue Productos del hogar, que descendió de 47,1% a 33,5%.

En Transporte y combustibles, el informe muestra una tendencia similar: la nafta cuesta ahora un 18,9% más en Salto —aun con el descuento de Imesi vigente en la frontera—, cuando en mayo la diferencia era apenas del 3%.

La creciente distancia de precios refleja una mayor competitividad del comercio argentino frente al uruguayo y anticipa un nuevo flujo de consumo hacia el otro lado del río. Aunque los indicadores aún están lejos del escenario crítico de 2023, la tendencia preocupa en las zonas fronterizas, donde cada punto de diferencia se traduce en ventas que cruzan la orilla.