Los Inspectores de Tránsito en la puerta de las escuelas

¿Ayuda, recaudación o beneficio personal?

Al parecer y desde hace ya algunos años, el transitar por el centro de la ciudad en auto y sobre todo el intentar estacionar, se ha vuelto algo muy difícil.

Mis dos hijos de 6 y 9 años concurren a la escuela Nº 8, situada en calle Florida, entre Zorrilla y Herrera. En la cuadra de dicha escuela y alrededores, se han otorgado varios cordones para estacionamiento de motos. Específicamente en la cuadra de la Escuela Nº 8 en la vereda de enfrente, corresponde únicamente a motos y sobre la vereda de la escuela, sobre la puerta de entrada a la misma, casi todo el cordón destinado a estacionamiento de autos, está ocupado por entradas de garaje, descarga y una valla, que no dejan mucho espacio para estacionar.

Casi todos los días a la entrada y/o a la salida, los padres que llevamos a nuestros hijos a la escuela en auto, nos encontramos con los tan temidos INSPECTORES DE TRÁNSITO, quienes no están apostados allí para ayudar a los padres, abuelos, tíos etc a acercar a los niños a la puerta de la escuela, sino que, con pito en mano, se encuentran a la “pesca” de algún conductor distraído que (por falta de espacio o de tiempo para buscar un lugar casi imposible de hallar en la inmediaciones ya que hay varias escuelas y colegios en la misma calle), estacione en alguna entrada de garaje o en doble fila.

El punto es: ¿por qué no están ayudando?

Sabido es también que los Inspectores de Tránsito ganan un porcentaje de cada multa que ponen y eso nos da que pensar….

Hoy paré en una entrada de garaje ya que no encontré otro lugar, frente a la escuela, con las balizas prendidas y procedí a bajar a mis hijos con sus túnicas y mochilas, la Inspectora de Tránsito que se encontraba allí, pito en mano, me hacía la señal que circule, que no estacionara allí (tengo entendido que si el dueño de la casa no se opone, es posible estacionar en una entrada de garaje por breve tiempo)  y sin previo aviso, sacó una libreta y procedió a hacerme una boleta, pero nunca se acercó a hablar conmigo ni a prestarme ayuda. Cuando yo me acerqué a ella para explicarle la situación me trató con soberbia y me dijo “no podes tirar a tus hijos en cualquier lado”, algo que me pareció de mucho atrevimiento, yo no tiro a mis hijos en cualquier lado.

¿Entonces los Inspectores se apuestan en las puertas de las escuelas en los horarios de entrada y salida porque saben  que los padres que vamos en auto no tenemos lugar donde estacionar y tienen mas chances de levantar multas? ¿Y así recaudar su porcentaje?

¿Por qué no cobran un sueldo fijo?

Necesitamos que los Inspectores de tránsito hagan bien su trabajo para el bien de todos y no que trabajen para su beneficio individual. El famoso porcentaje no ayuda y tienta a los Inspectores a recurrir a la multa quizás más veces de las realmente necesarias y no al aviso, ayuda, corrección o llamado de atención  hacia algún conductor que transgrede o se equivoca. Muchas veces los vemos escondidos, esperando con ansias que algún conductor cometa un error, en vez de tratar de evitarlo ya que, al evitarlo, no habría multa y por ende el Inspector no sería beneficiado con el porcentaje.

Creo firmemente que un Inspector de Tránsito no debería cobrar porcentaje ya que incita al mal proceder de alguno de ellos.

Pequeña propuesta para la puerta de algunas escuelas

Los Inspectores de Tránsito, más que solo movilizar a los autos y poner multas, podrían organizar a los padres que van en auto, solamente a la entrada (a la salida los niños pueden esperar con sus maestras a que los vengan a buscar) a que sus hijos puedan descender de manera segura en la puerta de la escuela, que formen una hilera, marcada con conos, en doble fila dirigida por uno de ellos mientras su compañero asegura la circulación de vehículos por el otro carril, esto se haría por no mas de 15 minutos, justo a la hora de entrada.  Organizar y ayudar, esto creo, debería ser la tarea de un Inspector de Tránsito.

Lo cierto es que cada vez hay más autos transitando por la ciudad, esta realidad no va a cambiar, el número de autos crece día a día y es necesario ir adaptándose.

Si el objetivo es mejorar y tener un tránsito más seguro, comencemos por los Inspectores, quienes deben organizar el tránsito y ayudar a los conductores y transeúntes a que así sea. Y velar por un beneficio común y no individual.

Margarita Prada