El ingeniero Fernando Bide, socio de Copagran, explicó en diálogo con 20once los detalles del proceso de reestructura que atraviesa la cooperativa, en el marco de su nuevo plan estratégico a cinco años. Según Bide, el objetivo principal no es reducir la cooperativa, sino asegurar su viabilidad y competitividad en un contexto económico desafiante.
“Las decisiones fueron difíciles, pero necesarias para garantizar la vida de la cooperativa por muchos años más”, expresó Bide.
Un nuevo plan estratégico
El proceso comenzó en el verano pasado, con la participación de delegados, gerentes y directivos de Copagran. Tras varios meses de trabajo, el plan fue aprobado en la asamblea anual de abril, donde también se renovaron autoridades.
La asamblea de delegados, máximo órgano de decisión con representación de los departamentos de Paysandú, Río Negro, Soriano y Colonia, resolvió encargar al equipo gerencial la elaboración de un plan de aterrizaje del nuevo modelo estratégico.
Cierre de líneas y optimización de recursos
El plan incluyó el cierre de la intermediación de ganado y una reducción de costos operativos, motivada por la necesidad de mejorar márgenes tras años difíciles marcados por la sequía y la caída de precios agrícolas. Entre las medidas, se dispuso la fusión y cierre de tres puntos de venta que habían reducido su actividad debido al cambio en las formas de comercialización, donde la tecnología y la comunicación digital ganan terreno. “Hoy muchos pedidos se hacen por WhatsApp o Internet. Había mostradores que generaban más costos que beneficios”, explicó el ingeniero.
Los centros de distribución que se cerraron son los de Guichón, Palmita y Berlín. Guichón se atenderá desde Paysandú y Young, Berlín se atenderá desde Young.
Acompañamiento y diálogo
Bide subrayó que el proceso se ejecutó y luego el sindicato pidió reunión que se convocó a instancias de la Dinatra y el Ministerio de Trabajo donde se negoció.
Las salidas de personal se realizaron de forma cuidadosa, priorizando los casos de jubilación y buscando minimizar los impactos. “Se pensó mucho en las personas. Hubo un muy buen diálogo con el sindicato, y algunos nombres que propusieron fueron aceptados”, destacó.
Adaptarse
La reestructura implicó pasar de unos 230 a casi 200 funcionarios activos, que continúan atendiendo a más de 700 socios y unas 2.000 cuentas entre productores y clientes.
Bide enfatizó que el propósito de los cambios es mantener una cooperativa fuerte, rentable y competitiva, capaz de enfrentar los desafíos del mercado frente a grandes empresas multinacionales. “No se trata de achicarse, sino de dar un paso atrás para impulsarse. Queremos una Copagran más sustentable, moderna y preparada para el futuro”, concluyó.