La sanducera Karen Sanguinet está a punto de cumplir uno de sus mayores sueños deportivos: viajar a Francia, más precisamente a la ciudad de Macón, para competir en el Campeonato del Mundo de Bochas modalidad Serbin.
La modalidad de bochas «Serbin» es una disciplina que requiere una cancha específica de cemento con arena.
Sanguinet, quien comparte esta experiencia junto a su compañera Valentina Martínez, clasificó al Mundial tras una destacada actuación en el Panamericano de Chile, disputado en agosto. Allí, el dúo uruguayo obtuvo el tercer puesto en individual y en pareja, lo que les permitió asegurar su lugar en la cita mundialista.
“Esto viene de familia nos cuenta Karen porque “mis tíos, mi hermano, mi padre, todos han estado en el mundo de la bocha. Tengo 34 años y de los 30 ando en las canchas”.
Se podría decir que no eligió la bocha, el deporte “la eligió”.
Apasionada por el deporte, Sanguinet entrena con constancia. “Si no practico, no me gusta competir porque no rindo de la mejor manera. A veces entrenamos en Rodó o voy al campito y tiro unos bochazos”, comenta. También suele concurrir al Golf porque tiene una cancha de medidas similares a las oficiales. Sin embargo, advierte que las canchas uruguayas difieren de las internacionales: “En Francia se juega en canchas de 27 metros por 3, de asfalto cubierto con arena. En Uruguay no hay ninguna así”.
Desde hace cuatro años Karen y su hermano pertenecen al club Independiente de Nueva Palmira.
El desafío físico también es parte del juego. “Hay que estar bien físicamente, porque las bochas pesan un kilo y se lanzan a mucha distancia. Se hace fuerza”, explica.
Como sucede con muchos deportes menores, los costos del viaje corren por cuenta de los propios deportistas. Karen debe reunir cerca de 2.000 dólares, que incluyen pasaje y estadía. “La federación no nos aporta nada, así que tenemos que sacar fondos de donde sea”, lamenta. Para cubrir los gastos, organiza una rifa solidaria de 100 pesos el número, con cinco premios donados por vecinos y comercios locales. “Por suerte, la gente ayudó mucho”, destaca agradecida.
A ayudar a Karen entonces, pasamos un teléfono de contacto para poder colaborar, 091 686 187.
