“El sistema previsional uruguayo es un ejemplo en la región: combina la solidaridad con el ahorro individual para asegurar jubilaciones más fuertes y sostenibles.”
Romín Silva, gerente de República AFAP
En una charla con nuestro medio, el contador Romín Silva, gerente de República AFAP, junto a Florencia D’Altoe, ejecutiva departamental de la institución, explicaron el funcionamiento del sistema previsional uruguayo, los desafíos de sostenibilidad y la importancia del ahorro individual como complemento del sistema solidario.
Silva, con 29 años de experiencia en el sector, comenzó explicando el papel fundamental que cumple una AFAP en la estructura previsional del país. “Administramos el ahorro de los trabajadores formales, invirtiéndolo con responsabilidad para maximizar la rentabilidad dentro de un marco de seguridad y riesgo adecuado”, señaló. Según el contador, ese proceso de inversión es el que permite que, al momento de jubilarse, el trabajador cuente con un complemento significativo a la prestación básica del Banco de Previsión Social (BPS).
Un sistema que aún está madurando
El gerente explicó que el sistema de ahorro individual obligatorio todavía no ha alcanzado su madurez plena. “Cumplimos 29 años este año, y estimamos que la madurez del sistema se alcanzará dentro de unos 10 o 12 años más”, indicó.
La razón es sencilla: quienes hoy se jubilan comenzaron a aportar a una AFAP cuando ya llevaban parte de su vida laboral en curso. “Recién mi generación, que empezó a aportar desde los 19 o 20 años, va a ver en plenitud el resultado del sistema”, agregó.
Silva destacó que la clave está en la rentabilidad compuesta, ese efecto multiplicador que se obtiene al reinvertir las ganancias año tras año. “Cuantos más años de aporte y de rentabilidad acumulada, mayor será la jubilación final”, explicó.
Inversión con impacto nacional
Uno de los aspectos más destacados de la labor de República AFAP es su inversión en la economía real uruguaya, algo que Silva considera una doble contribución: “Por un lado, generamos rentabilidad para los trabajadores; y por otro, contribuimos al desarrollo del país con infraestructura y empleo”.
Aproximadamente 57% de las inversiones se destinan a letras y bonos del Estado uruguayo, mientras que alrededor del 23% se dirige a proyectos de infraestructura y energía: rutas, escuelas, CAIF, polideportivos, eólicos y forestación. “Solo con las inversiones en infraestructura se han generado más de 70.000 fuentes de trabajo en todo el país”, destacó.
El resto del portafolio se distribuye entre bonos de organismos multilaterales como el Banco Mundial, diversificando el riesgo y asegurando una rentabilidad histórica promedio de 6,5 puntos por encima de la inflación, cifra que coloca a Uruguay en niveles comparables con los mejores sistemas previsionales del mundo.
Una empresa estatal con visión nacional
República AFAP es la única administradora del país con capital estatal. Su principal accionista es el Banco República (BROU), junto con el BPS y el Banco de Seguros del Estado (BSE).
“Tenemos presencia en todo el país, dentro de las sucursales del BROU en cada capital departamental”, explicó D’Altoe, quien lidera la agencia sanducera ubicada en 18 de Julio y Montevideo, abierta de lunes a viernes, de 13 a 17 horas. También recordó que los interesados pueden comunicarse al 4723 1503 o visitar el portal www.republicaafap.com.uy
Comisiones y nuevos trabajadores
Con la aprobación de la Ley 20.130, que entró en vigor el 1° de diciembre de 2023, el sistema previsional uruguayo dio un paso hacia la universalización del ahorro individual. “Hoy, todas las personas que ingresan por primera vez al mercado laboral, sin importar su sueldo, deben afiliarse a una AFAP”, explicó D’Altoe.
Durante los primeros 36 meses de aportes, la comisión que cobra República AFAP es 0%, lo que permite que el trabajador ahorre íntegramente. Luego de ese período, la comisión pasa a ser del 4,1%, es decir, por cada 100 pesos que se acreditan en la cuenta individual, 4,1 pesos se destinan a la administración de sus fondos.
Para quienes ya estaban trabajando antes del 30 de noviembre de 2023, se mantienen las condiciones de la ley anterior (16.713), en la cual la afiliación era obligatoria solo para quienes superaban el tope salarial de 90.000 pesos nominales.
Uruguay, un modelo en América Latina
Silva destacó el reconocimiento internacional del sistema uruguayo. “De acuerdo con el último índice mundial que evalúa 52 países, Uruguay se ubica en el puesto 14 y en la categoría B, junto a naciones como Inglaterra y Canadá”, comentó.
A nivel latinoamericano, solo Chile comparte este nivel de desempeño, y Uruguay sobresale especialmente por su cobertura, ya que la mayoría de las personas mayores de 65 años perciben una prestación.
Sin embargo, también reconoció el principal desafío: la sostenibilidad a largo plazo, dada la realidad demográfica del país. “El reto es mantener un equilibrio entre solidaridad y ahorro individual, asegurando que las futuras generaciones puedan sostener el sistema”, subrayó.
Un modelo que el mundo observa
Consultado sobre el panorama internacional, Silva recordó que mientras algunos países, como Argentina, eliminaron sus sistemas de capitalización, la tendencia global vuelve a los modelos mixtos, que combinan solidaridad intergeneracional y ahorro individual. “Lo que el mundo está diciendo hoy es que el camino es el sistema mixto, como el que tenemos en Uruguay”, concluyó.
República AFAP, con casi tres décadas de trayectoria, sigue consolidándose como una pieza clave del entramado previsional uruguayo, administrando con eficiencia el ahorro de más de un millón de trabajadores y contribuyendo, al mismo tiempo, al desarrollo económico y social del país.

